Queridos lectores y lectoras, hoy quiero profundizar en un tema que me ha tomado mucha reflexión durante los últimos días, mismo que considero fundamental en la búsqueda de una sociedad más igual, en donde la dignidad sea una constante: el derecho humano al buen vivir. Este concepto, arraigado en nuestras vidas y comunidades, nos invita a reflexionar sobre cómo garantizar condiciones de vida dignas para todas las personas, sin distinción.
Recientemente, tuve el privilegio de conversar con mi queridísimo amigo, el Dr. Javo SJ, experto en psicología clínica, quien con mucha generosidad nos compartió su visión sobre este tema. De acuerdo con su atinado y profundo punto de vista, el buen vivir es más que un deseo; es un derecho que nos fue otorgado como seres humanos, él dice “nos fue dada esta vida y esta casa para vivirla en plenitud, en abundancia”.
¿Pero qué implica realmente este derecho? Según el Dr. Javo, va más allá de la supervivencia. Implica equidad, igualdad, respeto, justicia y fraternidad entre todas las personas. Es vivir en paz, con dignidad y en armonía con nuestro entorno.
Una pregunta relevante que surgió durante nuestra plática fue cómo alinear nuestras necesidades físicas, mentales y espirituales, especialmente en contextos en donde algunas personas carecen de lo básico, mientras que otras, al tener cubiertas sus necesidades básicas, ya están en búsqueda de aspectos más elevados de la existencia. El Dr. Javo enfatizó la importancia de reconocer nuestra integridad como individuos, dimensionando las brechas que existen de desigualdad para poder gozar del buen vivir, ayudando a impulsar a quienes se encuentran en situaciones desiguales debido a su contexto.
Ya adentrados en la plática surgió el tema de la ética del cuidado, el Dr. destacó que debemos comenzar por cuidarnos nosotros y nosotras mismas antes de poder cuidar a otras personas. Este cuidado debe ser un ejercicio diario que nos lleve a reflexionar sobre nuestras necesidades y a buscar apoyo en las demás personas cuando sea necesario.
Otro tema crucial abordado fue la justicia restaurativa. Aunque queda un largo camino por recorrer para cambiar el paradigma de la justicia punitiva que inunda nuestras sociedades contemporáneas, la justicia restaurativa es fundamental para recuperar la dignidad humana de víctimas y ofensores, asegurando un camino más hacia el buen vivir.
La salud mental también fue discutida, resaltando la importancia de hablar abiertamente sobre temas como la depresión y la ansiedad, que afectan a muchas personas en nuestra sociedad. Reconocer y dialogar sobre estos problemas es el primer paso para abordarlos.
Finalmente, se abordó la discriminación, destacando que cuando calificamos a otras personas es, en última instancia, calificarnos a nosotros mismos. El Dr. Javo nos invita a reflexionar sobre nuestras actitudes y prejuicios, y a trabajar en conjunto para combatir la discriminación en todas sus formas.
En conclusión, el derecho humano al buen vivir nos invita a construir una sociedad más justa, igualitaria y compasiva. Es un camino que requiere de nuestro compromiso diario para cuidarnos a nosotros mismos y a los demás, y trabajar hacia una justicia restaurativa que respete la dignidad de todas las personas, sin distinción. Sigamos avanzando juntas y juntos en este camino hacia un mundo donde todas las personas podamos vivir con dignidad y plenitud.