La “cuesta emocional” de Enero

La cuesta emocional de Enero

Durante Enero miles de personas en todo el mundo se enfrentan al Trastorno afectivo estacional, el cual de acuerdo con el National Institute of Mental Health se produce especialmente en invierno.

Dicho trastorno presenta síntomas como desánimo, perdida de interés en actividades que antes se disfrutaban, perdida de apetito, problemas para dormir, falta de energía, sentimiento de desesperanza, dificultad para concentrarse o incluso pensamientos frecuentes sobre el suicidio o la muerte.  

Este tipo de trastorno emocional se manifiesta durante las primeras semanas del año, lo cual es entendible, pues este período representa la conclusión de la euforia, alegría y gastos regularmente asociados a las fiestas decembrinas, colocando a muchas personas ante una realidad que en ocasiones suele ser compleja y estresante.

La falta de trabajo, las deudas y las presiones sociales suelen ser una combinación complicada para empezar el año. 

Por otro lado, en muchas partes del mundo, los niveles de luz solar suelen ser menores en Enero, por lo que diversos especialistas han señalado que una menor exposición a los rayos del sol puede provocar cambios emocionales adversos en muchas personas. 

En tal sentido, México conmemora cada 13 de enero el Día Mundial de Lucha contra la Depresión, problema que afecta significativamente a millones de personas en todo el mundo y que además hace eco en las tasas de mortalidad en el país. 

Lamentablemente, la depresión y el desánimo pueden llevar a muchas personas al consumo de drogas nocivas para su salud e incluso al suicidio. 

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) cada año se suicidan más de 700 mil personas, siendo el suicidio la cuarta causa de muerte en personas de 15 a 29 años.

En el mismo sentido, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) señala que en el continente americano mueren casi 100 mil personas al año por suicidio.

Respecto al uso de sustancias perjudiciales para la salud, la OPS indica que en la Región de las Americas los problemas mentales y por uso de sustancias nocivas, así como el suicidio, representan el 34% del total de años que una persona vive con discapacidad. 

La evidencia científica nos ha demostrado que las posibilidades de enfrentar padecimientos de salud mental, uso de sustancias nocivas o incluso el suicidio, están profunfamente relacionadas con diversos factores como el contexto personal y familiar; el entorno físico y socioeconómico y el ambiente social o laboral.

Por lo que la prevención de estos fenómenos se tiene que hacer desde una perspectiva integral que reconozca que hay ciertos grupos de la población que son más vulnerables a esta clase de problemas. 

De acuerdo con datos de la OMS más del 75% de las personas que sufren de depresión o algún otro trastorno de la salud mental no reciben atención en los países de ingresos bajos y medianos.


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