Salvaguardando la inocencia

Salvaguardando la inocencia

El abuso sexual infantil es una forma de violencia que afecta gravemente la vida de miles de niños, niñas y adolescentes en todo el mundo. Se define como cualquier tipo de contacto o comportamiento sexual hacia un niño o niña por parte de una persona de igual o mayor edad. Esta violencia puede manifestarse a través de tocamientos, caricias, besos o pornografía, entre otras formas.

Lamentablemente, el abuso sexual infantil es una realidad que, de acuerdo con la
Organización Mundial de la Salud, afecta a 1 de cada 5 mujeres y a 1 de cada 13
hombres en todo el mundo.

En México, de acuerdo con información recopilada por la Comisión Ejecutiva de
Atención a Víctimas se cometen, cuando menos, 600 mil delitos sexuales cada año y de estos el 40% son cometidos en contra niñas o niños menores de 15 años. En estos casos, la mitad de los delitos sexuales son realizados en el hogar de la víctima y, en el 60% de las ocasiones, por parte de familiares o personas allegadas.

El incremento de las herramientas tecnológicas ha cambiado radicalmente nuestras vidas, sin embargo, también ha incrementado los riesgos de la niñez respecto de sufrir violencia sexual.

Estos espacios pueden ser terreno fértil para el ciberacoso o el grooming, en donde una persona mayor puede crear una identidad falsa con la finalidad de acercarse sexualmente a niñas, niños o adolescentes. De acuerdo con información de autoridades mexicanas, se estima que 1 de cada 5 niños o niñas son abordados sexualmente a través de internet.

Es importante mencionar que estos actos están castigados por la legislación penal en México. Solo en Nuevo León la pena por este tipo de delitos puede llegar hasta 11 años de prisión y conllevar multas de hasta 200 cuotas, lo cual es poco más de $40,000 pesos. No obstante, como ya hemos visto, esto no ha sido suficiente para evitar que este tipo de delitos se concreten.

Por ello, es importante conocer los signos de alerta para identificar a tiempo si un niño, niña o adolescente está siendo víctima de abuso sexual.

Algunos indicadores que podemos tomar en cuenta son: cambios en su
comportamiento, como tristeza o miedo, cambios en el apetito o en el sueño y el
aislamiento, son algunas señales de alerta que no debemos dejar pasar.

Sin duda, la prevención del abuso sexual infantil comienza con la educación. Es
indispensable que enseñemos a las infancias sobre el cuidado y respeto de su
cuerpo, para que puedan diferenciar una muestra de cariño consensuada de un acto violento que se ejerce sin su consentimiento. Debemos dotar a las niñas, niños y adolescentes de la suficiente confianza para que puedan decir NO ante situaciones que les hagan sentir incomodidad.

Para prevenir el abuso sexual infantil es necesario que como sociedad actuemos de manera unida. Es importante crear conciencia sobre este problema y educar a las personas sobre cómo identificarlo y prevenirlo. De esta manera, se podrán reducir los casos de abuso sexual infantil y proteger a la niñez de nuestra comunidad.

Principalmente debemos creer y tener confianza en las niñas y niños cuando
decidan compartir una experiencia de esta naturaleza con nosotros.

La prevención del abuso sexual infantil no es solo una responsabilidad de los padres y las madres, es también un imperativo para las autoridades y la sociedad en general. A todas y todos nos compete salvaguardar la inocencia de las niñas, niños y adolescentes. La prevención no consiste sólo en detectar y sancionar a los agresores, sino también de fomentar una cultura de cuidado y protección hacia la infancia.

Si trabajamos en conjunto podremos prevenir el abuso sexual infantil y
brindar un entorno seguro y saludable para todos los niños, las niñas y los
adolescentes.

Es importantísimo llevar es reflexión a todos los niveles. Te invito a que veas y compartas la charla que tuve con Rafael Limones, especialista en sistemas de prevención de violencia en donde pudimos platicar sobre las causas de las adicciones en niños y jóvenes en México; las razones que llevan a un adolescente a iniciarse en el mundo de las drogas; los conectores para que los jóvenes salgan en una conciencia distinta y detener la transferencia generacional, pero sobretodo, nos envío un hermoso mensaje sobre cómo nos ayudamos a sanar entre nosotros y a quién le interesa mi dolor.


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